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En Sonora, 7 mil cabezas entran para su comercialización

Agencia OEM

En Sonora hay aproximadamente 42 mil cabezas en corrales de los diferentes productores y, al mes, alrededor de 7 mil cabezas entran a los rastros para su comercialización. De dicha producción el 30% se exporta a Estados Unidos y Japón y el resto se queda en el mercado nacional y local.
El estado es un gran referente en cuestión de sabor y calidad en cuanto a carne de res, lo que lo ha convertido en el único estado del país en exportar bovinos a EU sin pruebas de diagnóstico ya que cuenta con el estatus sanitario de nivel 1, libre de enfermedades como tuberculina, brucelosis y garrapatas, lo que le permite exportar reses a aquel país sin que el ganado pase por una cuarentena previa.
Para el secretario de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), Alberto Agustín Morales Aguilar, el estado no se encuentra como líder de exportación debido a que otros lugares, como Chihuahua, cuentan con mayor cantidad de reses, pero se debe a que pueden adquirir animales de cualquier parte, mientras que en Sonora se crían localmente.
En cuanto a la combinación entre calidad y sabor, asegura que la diferencia con los otros estados es que al existir tanta sequía en Sonora el pasto con el que se alimentan los becerros y vacas es seco, lo que les genera una mayor cobertura de grasa.
“La genética del animal puede ser igual la de Sonora a las de otras partes de la república, ya que hay muy buena genética en todo el país, pero la diferencia es que sus pastos son verdes, sí las engorda pero no da cobertura de grasa, sólo les crece el músculo”, detalla.
Por lo que las vacas sonorenses al llegar a los corrales ya llegan con un cierto avance en la cobertura de grasa y sólo necesitan alrededor de 180 días para su preparación final antes de pasarlas a los rastros.
“Las reses se tienen menos días en engorda porque ya llegan con un avance de grasa que con los alimentos y proteínas necesarias sólo se le da una terminación que se requiere para el marmoleo y la calidad de exportación”.
El también ganadero, agregó que, además del alimento, localmente existe mucha calidad en la genética.
“Nosotros aquí en Sonora tenemos muchas razas europeas que se han adaptado al calor, cosa que no pasa en otras partes debido a que no se adaptan a la humedad”, señaló.
Alrededor del 90% del ganado de Sonora trae mezcla de razas europeas, como la Angus. Mientras que el cebú utilizado es muy bajo y se utiliza principalmente para las cruzas y lograr esa rusticidad requerida.
“Las cruzas que se han hecho aquí (en Sonora) es lo que nos ha dado esa calidad en la carne”, enfatiza.
Por su parte, la fortaleza de Chihuahua está en la exportación en pie, pero no así en la producción de carne, ya que el estado apenas alcanza alrededor del 1% en este sentido, pues aunque tiene engordas, no figura en términos del mercado nacional.
De acuerdo con Nicolás Callejas Juárez, quien desde 25 años está trabajando la productividad y cadena de valor de los bovinos en México, Chihuahua tiene una posición importante en el mercado, pero no para la carne, sino para los terneros. “Técnicamente puede producir la carne, tiene los principales insumos que vienen de Estados Unidos, tiene agua, sol, espacio, el conocimiento de los productores, pero siempre lo más importante es el mercado, pues sin mercado, aun teniendo un excelente producto, no se vende”, afirma.
Aunque Chihuahua tiene el potencial para producir carne de extraordinaria calidad, de hecho algunos productores lo están haciendo, es el mínimo, “porque producir carne implica muchos recursos tanto económicos como de personal, pero además recursos naturales, y eso limita la producción de carne”, explica Iván AdriánGarcía Galicia, especialista en carne y encargado del Laboratorio de Bioquímica en los Alimentos y Coordinador Académico de Posgrado de la Facultad de Zootecnia de la UACh, quien detalla que para tener una carne de calidad se necesita, entre otras cosas, que los animales, además de depositar una buena cantidad de músculo, depositen también una buena cantidad de grasa llamada marmoleo.
Exportación de carne

Mientras que en Zacatecas la ganadería bovina es la primera actividad productiva en importancia económica. Anualmente, en promedio, genera más de 46 mil toneladas de cárnicos de res, equivalentes a 3 mil 361 millones de pesos.
Antes de perder el estatus de sanidad ganadera, el estado exportaba a Estados Unidos 22 mil cabezas al año y se encontraba dentro de los siete estados del país que más aportaba en este rubro.
Simplemente, durante los primeros dos meses del año 2020 se exportaron 193 mil 704 cabezas de ganado en pie. En el año 2019 la Comisión Binacional hizo una revisión y en marzo de 2021 se notificó que se perdía el permiso de exportación.
La subsecretaria de Ganadería del Gobierno del Estado, Lyndiana Elizabeth Bugarín Cortés, señaló que en el año 2019 el estado tuvo una revisión por parte del Comité Binacional, que integra Senasica y la autoridad de Estados Unidos, en cuanto al tema sanitario y en el 2021 se notificó que a partir del 19 de marzo el estado se encontraba en un estatus que al día de hoy no le permite exportar.
Desde el arribo del actual Gobierno se han hemos estado haciendo los trabajos, las gestiones necesarias para que en próximos meses esto sea una nueva oportunidad para los productores ganaderos zacatecanos.
En las expectativas agroalimentarias presentadas por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), se indicó que la producción agrícola, pecuaria y pesquera en 2021 para Zacatecas fue de 8 millones 036 mil 820 toneladas, lo que le ubicó en el lugar 14 nacional, con un 2.7 por ciento de la producción nacional, lo que representó 28 mil 758 millones de pesos.
En materia pecuaria, el estado tiene el lugar 21 con 277 mil 184 toneladas, el 1.1 por ciento de la producción nacional.
En cuanto a valor, es el lugar 22 nacional con 6 mil 439 millones de pesos que representan el 1.2 por ciento del valor nacional.
En cuanto al subsector pecuario, la ganadería se desarrolla principalmente en el municipio de Pinos que concentra el 8.4 por ciento del total de la entidad, le siguen Sombrerete (6.2 por ciento), y el volumen total de producción es de 266 mil 682 toneladas.
En cuanto al inventario ganadero, se establece que en ganado bovino se tienen 963, en porcino anda en el orden de 236, para el ovino 474; en caprino 717, en ave: 1 mil 412.
En cuanto a la carne en canal que se produce, se establece que en ovino las cifras llegan a 4 mil 651 toneladas, en bovino 44 mil 866 toneladas con un valor de 3 mil 296 millones de pesos; en porcino 11 mil 010, en caprino 4 mil 754 y se producen 188 mil 004 millones de litros de leche de bovino.
En la región de La Laguna de Durango y Coahuila se produce en promedio cada año 280 mil toneladas de carne de res, de las cuales el 35 por ciento se exporta, principalmente a Estados Unidos, Corea y Japón.
De acuerdo con José Miguel Campillo Carrete, presidente de la Unión Norte de Engordadores de Ganado (UNEG), “la carne lagunera también se estuvo exportando para Rusia y países árabes, esto es una prueba de que la carne mexicana compite con cualquier carne del mundo”.
Del total de la producción, alrededor de 91 mil toneladas se distribuye para consumo nacional y otras 91 mil toneladas van para los centros comerciales que están en todo el país y a mayoristas que normalmente le surten carne a los restaurantes en las zonas turísticas y principales ciudades de México, el resto se va a las carnicerías, centros de abastos y demás cadena comercial.
Uno de los gremios que han aportado a la cadena valor es la Unión Norte de Engordadores de Ganado, UNEG, la cual está conformada por 40 socios activos, con una capacidad instalada de cerca de 400 mil animales en engorda, ganado que es traído de prácticamente todos los estados del país, “se acopia, se cumple con todos los procesos sanitarios, se engorda con una dieta a base de granos, lo cual le da a la carne lagunera una calidad de primer nivel, igual o mejor que la americana, competimos con los mercados internacionales y tenemos una gran participación aquí en el país”.
Sin embargo, los ganaderos locales tienen una capacidad instalada ociosa de alrededor del 30 por ciento, debido a lo complicado que ha sido operar esta rama del sector agropecuario, “vemos muchos problemas, primero hay mucha escasez de ganado, ya que hemos tenido casi tres años con sequías muy prolongadas, lo cual ha disminuido la producción de ganado en el país y nosotros somos el último eslabón y nos vemos muy afectados en ese sentido”. Además, lamentan, la subida de precios de los insumos, principalmente en el maíz, debido a la guerra que hay en Europa, así como la energía eléctrica, los combustibles y los derivados que integran a la alimentación de los animales.
Con más de 300 mil cabezas de ganado como capacidad instalada por parte del grupo Su Karne en una superficie de 474 hectáreas, la planta en Tlahualilo, Durango, se ha convertido en una de las mejores en el norte del país, alcanzando una producción récord para exportación de la llamada FIND CARNE (carne congelada) de 144 mil toneladas ya procesadas y empacadas al alto vacío, con un proceso de congelamiento que le permite llegar sin problema a EU, Canadá, Chile, Japón, Rusia, Corea del Sur, Angola y Vietman.
Se estima que dentro del grupo Su Karne se cuenta con un total de 800 mil cabezas de ganado ya procesadas al año, esto quiere decir que se sacrifican a unas dos mil reses al día, con una producción de carne de 240 mil toneladas, de las cuales el sesenta por ciento es para exportación, a los lugares ya mencionados.
Los ganaderos de Baja California Sur mantienen a sus animales en las engordas de Mexicali, en Baja California, por los menos ocho meses. Ahí se alimenta al ganado en establos hasta que alcanzan el peso y la calidad requerida para ser sacrificados en rastros Tipo Inspección Federal, de donde salen cortes finos que se distribuyen a todo el país, Sukarne es el mayor comprador de esta región.
En lo que va del año, aproximadamente 11 mil bovinos han sido enviados al estado vecino, a un precio promedio de 48 pesos el kilo en pie, y de 50 en los casos de razas mejoradas, en donde además el peso es de hasta un 20 más que en los criollos.
El presidente del Comité Estatal de Sanidad Animal Manuel Rangel Vázquez explica que esta movilización se habrá de concentrar en los siguientes tres meses, y que en estas fechas salen entre 300 y 500 becerros por semana tan sólo de La Paz y Los Cabos, para un total estimado de 5 mil cabezas.
Aclaró que tradicionalmente el flujo de ganado a Baja California inicia en el mes de enero y aunque dura todo el año la mayor parte se vende antes de julio, debido a que son las fechas de destete y a que los productores buscan bajar sus hatos antes de que inicie la sequía a fin de equilibrar los coeficientes de los agostaderos.
Según el Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA), el inventario de bovinos en Baja California Sur es de 286 mil cabezas, aunque los datos no están actualizados por los productores y la ventanilla de esta dependencia en la entidad desapareció.
A los más de 40 mil bovinos que habrán de salir este año del estado rumbo a los corrales de los engordadores de Mexicali, a nivel local se sacrifican poco más de 16 mil animales, el 30% becerros y el resto vientres o vaquillas; la totalidad de esta carne se distribuye y se vende en las carnicerías locales sin poder ingresar a las grandes cadenas comerciales, debido a que hay un convenio con el SINIIGA para vender solo producto que provenga de rastros Tipo Inspección Federal, (TIF) que no hay en Baja California Sur, ya que se requiere no solo de infraestructura sino también de una cadena de suministro de bovinos de engorda especializada.
Competencia de cárnicos

En el estado de Hidalgo la situación es distinta, ya que aquí no hay producción de cárnicos suficiente para el autoconsumo.
Los tablajeros e introductores de carne denuncian una competencia desleal por la llegada al mercado local de carne roja proveniente del Estado de México y Ciudad de México, misma que, afirman, llega sin inspección de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Hidalgo (Copriseh).
El presidente de la Unión de Tablajeros de Pachuca, Joel Hernández Otamendi, señala que hasta hace algunos años el ingreso de carne clandestina al estado era preocupante, pero en recientes meses se coordinaron con la Copriseh para evitar la entrada del producto que incumpla con estándares de higiene.
En Pachuca, explica, existe un rastro Municipal donde se sacrifican animales provenientes de Atotonilco el Grande, Villa de Tezontepec, Actopan, Mixquiahuala y de los estados de Veracruz, Chiapas y Querétaro. El sacrificio se hace dignamente a porcinos y bovinos bajo supervisión de la Comisión, a fin de obtener el sello con previa guía de traslado y facturado con que debe contar la carne para su consumo. Si el animal no pasa la inspección es confiscado para su destrucción, caso que no se ha dado últimamente, apunta.
Mientras que tablajeros e introductores se preocupan por la competencia desleal y la baja en el precio del producto, para Francisco Ortega Sánchez, secretario general del Congreso Agrario Permanente (CAP), el hato ganadero bovino en la entidad tiene un déficit enorme, ya que desde hace tres años no existen programas de repoblamiento. El ganadero explica que Hidalgo ni siquiera produce suficiente carne para el consumo interno y debe adquirirse de otros estados como Chiapas, Veracruz, Tabasco y hasta de la zona del bajío.
Considera que la falta de repoblamiento de los hatos ganaderos es por la falta de programas que sean impulsados a nivel federal, pues los que hay sólo han beneficiado a los estados del sur del país, así como algunos del norte, pero no a Hidalgo.

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