Estatal

Una madre no se cansa de buscar

Tomado de: El Diario de Coahuila

Primera de dos partes
El amor más grande, puro y sincero es el que tiene una madre por sus hijos y de esa manera lo demuestra diariamente Ceci Patricia Flores Armenta que, con esfuerzo, sudor y lágrimas, ha recorrido miles de kilómetros con un solo objetivo, encontrar lo que un día alguien le arrebató.
Esta madre de familia sonorense tuvo que enfrentar de repente una realidad que no es del todo ajena a Coahuila, donde, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, de 2009 a 2020, sumaron 3 mil 294 casos.
“Antes de que mi primer hijo desapareciera, recuerdo que le comenté a mi mamá que no existía una mujer más feliz que yo en ese momento, porque logré todo lo que un día había deseado. Me paseaba con mi esposo y recorríamos el país, tenía una casa, mi carro; estaba muy feliz… Y lo más importante era que mis hijos estaban conmigo”, expresó la sonorense en exclusiva para EL DIARIO de Coahuila.
La vida que conocía, llena de dicha y plenitud, cambió radicalmente el 30 de octubre de 2015, cuando desapareció su hijo Alejandro Guadalupe Islas Flores en Los Mochis, Sinaloa.
“Cuando Alejandro desapareció, yo no salí a buscarlo inmediatamente porque tenía la esperanza de que regresaría. Me esperé porque sabía que mi hijo no tenía ningún pendiente con el cártel. No tenía nexos ni se drogaba. Era un joven de 21 años como muchos otros; salía de su casa al trabajo y viceversa. Salía con sus amigos los fines de semana y se divertía sanamente, pero no le debía nada a nadie como para que se lo llevaran. Pensaba que lo iban a investigar y me lo iban a entregar al poco tiempo”, dijo.
Durante 3 meses, Ceci Patricia permaneció sentada en una silla, pendiente de la ventana de su hogar y esperanzada en que llegara el día en que su hijo tocara su puerta. Junto a ella estaba su padre, quien no dormía si ella no lo hacía, no comía si ella no accedía, pues aunque él también esperaba el regreso de su nieto, sabía que su hija debía alimentarse y descansar.
“Mi padre fue mi mayor impulso para ponerme de pie; entonces, decidí salir a la calle a buscar a mi hijo. En ese tiempo existía solo un grupo de búsqueda, así que me uní. Me recibieron de inmediato y me brindaron el apoyo necesario.
“Busqué a Alejandro día y noche por poco más de 3 años y, de repente, desaparecen mis hijos Marco Antonio y Jesús Adrián, el más chico, el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora”, compartió Flores Armenta.
Con un aprendizaje empírico, basado en lo que recorrió y vio que hacían otras personas en búsqueda de sus familiares, Ceci tuvo que continuar, pues sabía que las autoridades no harían nada por buscar a sus hijos y que no recibiría la ayuda que necesitaba para dar con su paradero.
SE CREA MADRES BUSCADORAS DE SONORA
En aquel entonces, apoyada por su familia, empezó la historia de Madres Buscadoras de Sonora, asociación civil integrada actualmente por más de 2 mil personas y que ha logrado localizar e identificar a desaparecidos con vida y muchos cuerpos.
“Una de mis hermanas ha andado conmigo en las búsquedas, mientras mi hermano nunca me ha dejado sola; además, mis hijos que aún tengo y que desde chiquitos han estado conmigo me brindaron el apoyo que necesité. Cuando desapareció Alejandro, me acompañó mi hijo menor a sus 13 años y ya lo cargaba en el monte con pico y pala. Por otro lado, mi hija creó el colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora, el cual está integrado por una multitud de personas que se han unido a nuestro andar en esta lucha”, externó.
Con pico y pala en mano, se adentraron en el monte, a recorrer lugares desconocidos y llenos de riesgos, sin siquiera saber por cuánto tiempo, el objetivo era dar con ellos. Realizó transmisiones a través de redes sociales y suplicaba a la gente que se había llevado a sus hijos para que se los devolvieran.
A los días, justamente el 10 de mayo de 2019, tuvo el mejor regalo del Día de las Madres: le entregaron a su hijo menor con vida; pero faltaba Marco Antonio, así que la lucha incansable debería continuar.
UNA PEQUEÑA ESPERANZA
“Hace unos días, recibí un mensaje anónimo con datos específicos y coordenadas exactas, en el que me decían que por fin encontraría lo que tanto buscaba. El 14 de abril acudí a la zona que me decían y estuve caminando por más de una hora; ya hasta me quería ir porque pensé que era mentira o una trampa, pero mi corazonada me decía que nada perdía con escarbar”, señaló.
En el mensaje le habían dicho que el cuerpo se encontraba enterrado a medio metro y estaba sentado, por lo que, junto con su hermano y su cuñada, pusieron manos a la obra para sacar lo que fuera que hubiera en ese lugar.
“Escarbamos un poco, fueron como dos palas nada más, metimos la varilla y topó luego luego con el hueso… Ahí nos dimos cuenta que era verdad. Después de eso yo no quise saber nada, me retiré lo más que pude, me sentí muy mal, me derrumbé y me puse a llorar”, compartió.
PUBLICAN RESULTADOS
Cuatro días después del hallazgo de los restos óseos, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de Sonora emitió un comunicado en el que dieron a conocer que el resultado fue negativo tras realizar las pruebas de genética en el Laboratorio de Inteligencia Científica Forense (CIF, por sus siglas en inglés).
Ante esto, el colectivo informó que Ceci Patricia acudiría para conocer a detalle el procedimiento realizado, debido a la inusual prontitud con la que se trabajó el caso; así mismo, anunciaron que aceptarían la ayuda forense internacional para descartar cualquier falla en el proceso.
“Esta sería la tercera ocasión en la que sufro de dolor por pensar que ya encontré a mi hijo y que, lamentablemente, no sea compatible conmigo, pero no importa, porque es una esperanza para que mi hijo vuelva y toque mi puerta una vez más”.
“Soy una madre que tuvo que dejar todo para salir a buscar lo que alguien un día me arrebató: a mis hijos”
CECI PATRICIA FLORES ARMENTA
MADRE BUSCADORA

“Me paseaba con mi esposo y recorríamos el país, tenía una casa, mi carro; estaba muy feliz… Y lo más importante era que mis hijos estaban conmigo”
CECI PATRICIA FLORES ARMENTA
MADRE BUSCADORA

“Mi padre fue mi mayor impulso para ponerme de pie; entonces, decidí salir a la calle a buscar a mi hijo”
CECI PATRICIA FLORES ARMENTA
MADRE BUSCADORA

https://eldiariodecoahuila.com.mx/2022/04/26/una-madre-no-se-cansa-de-buscar/