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Mineras pagan 125 pesos por hectárea y cuentan con permisos de hasta 100 años… hasta ahora

Tomado de: El CEO

Los cambios a la regulación minera mexicana realizados en las décadas de los 80 y 90 permitieron que las empresas dedicadas a extraer metales y minerales en México paguen al año máximo 125 pesos por hectárea para explotar y mantener su permiso por 100 años.

Sin embargo, esta situación podría cambiar si el presidente Andrés Manuel López Obrador, en caso de no aprobarse la reforma constitucional en materia eléctrica el próximo domingo, presenta una iniciativa para cambiar la Ley Minera, en donde busca establecer que el litio solo podrán extraerlo los mexicanos.

Las modificaciones realizadas en ese periodo, denominado neoliberal por la apertura al mercado que tuvo el país, eliminaron los límites que había a la Inversión Extranjera Directa (IED) para participar en el sector minero, y además, dejaron fuera las sanciones al medio ambiente por estas actividades.

«Las empresas tienen que pagar una concesión que en el primer año cuesta 12 o 15 pesos por hectárea, el segundo sube un poco y, pasando varios años, lo máximo que pagan por su concesión son 125 pesos. Se congela el precio y ya no tienen que pagar».
comentó Aleida Azamar, especialista en minería y académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco
Hasta ahora hay 12 empresas dedicadas a explorar y, en su caso, a explotar el litio en México, de las cuales solo Litio Mex es mexicana, y su contribución a las arcas públicas es mínima aunque gozan de reglas laxas para extraer.
«Las empresas extranjeras sacan mucho provecho y se llevan gran jugo de nuestro país».
advirtió Azamar

¿Por qué los extranjeros las explotan?
La minería era un sector nacional hasta la década de los 80 y 90, cuando las políticas neoliberales de los expresidentes Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari abrieron la inversión a los extranjeros al sector minero.

En los 90 se amplió el periodo de las concesiones para extraer minerales. Inició con 25 años, luego se fue a 50 y después a 100 años.

«Todas las concesiones son 50 años y 50 años más, es decir, 100, y en general son inversiones mínimas, pero aún así las ganancias van a ser estratosféricas».
comentó la experta en materia

A la vez, en esos años se realizaron cambios a la Ley de Inversión Extranjera Directa para eliminar límites en participación, ya que antes era forzoso para muchos sectores que 51% fuera inversión nacional y 49% extranjera.

Se reformó también el Tratado de Libre Comercio en la sección 11 para dar prioridad a empresas estadounidenses y canadienses en el sector minero; y en el 2015, se firmó una carta intención con Canadá con el mismo objetivo, relató Aleida Azamar.

“Por eso en la década de los 90 y principios de este siglo vimos mucho más empresas estadounidenses y canadienses que invertían en nuestro país”, mencionó.

Uno de los proyectos más grandes de las empresas canadienses es la mina polimetálica Peñasquito, que es la quinta mina de plata más grande del mundo y la segunda más grande de México.

Se encuentra en la esquina noreste del estado de Zacatecas y es propiedad exclusiva de Newmont Goldcorp, quien extrae de ahí 100 toneladas diarias entre oro, plata, cobre y zinc.
Sin sanciones por contaminar

Contaminar al extraer minerales es motivo suficiente para perder la concesión en Canadá, pero en México no hay amonestaciones.

«En México no contamos con un enfoque de sustentabilidad, sobre todo en minería, no se amonesta ni se castiga».

planteó Azamar.

Además, los proyectos de litio no están exentos de conflictos en las comunidades por apropiación indebida del territorio, desalojo de personas y de animales, así como de perforaciones y aplicación de procesos químicos, lo que lleva contaminación ambiental y uso intensivo de agua.

Litio, con limitaciones

El litio es uno de los 20 minerales señalados por el Banco Mundial para realizar una transición energética, pese a que tiene aplicaciones muy limitadas para tecnologías que se consideran sustentables.
El litio se aplica principalmente para la creación de baterías de larga duración que pueden ser utilizadas en vehículos, maquinaria, tecnología y usos industriales, sin embargo, la relevancia que ha tenido en los últimos años ha sido pura especulación.
«Probablemente en dos décadas el litio deje de ser tan importante. Hay otros recursos que pueden competir y reemplazar el litio, como las baterías de sodio que están comenzando a demostrar avances muy prometedores».

 previó Azamar.

Litio no es ‘la panacea’ para erradicar pobreza

La especialista precisó que comparar el litio con el oro o con el petróleo está generando especulación, lo que está terminando por enriquecer a las empresas que obtienen mayores ingresos por sus cotizaciones en la bolsa.

“No significa que no se pueda utilizar o aprovechar, pero el litio no es la panacea que va a llevar a los países dejen de ser pobres”, destacó la experta.

Chile y Argentina tienen una industria de extracción del litio desde hace muchos años. Argentina, por ejemplo, lleva 25 años desarrollando esta actividad y esto no se ve en sus ingresos nacionales.
La aportación del litio es más bien marginal, a pesar de que en esos dos países hay grandes niveles de inversión y producción en ese metal.

https://elceo.com/economia/mineras-pagan-125-pesos-por-hectarea-y-cuentan-con-permisos-de-hasta-100-anos/