Cultura

Los Pueblos Mágicos de México llegan a Barcelona

Tomado de: La Razon

Apunta en la agenda, del 18 al 25 de Abril, se celebrará en el centro de Convenciones Internacional de Barcelona, el primer Tianguis Turístico de los pueblos más especiales de México, los “Mágicos”. Será la primera vez que esos pueblecitos mexicanos y ciudades interesantes que tanto se desean descubrir, los vamos a poder conocer sin tener que, de momento, cruzar el charco.
La mayor concentración de los Pueblos Mágicos están ubicados en la parte central de la República Mexicana, pero esta vez, no se trata de ir a lo típico y lo más conocido cuando se viaja a México, sino descubrimos, otra parte preciosa de este país que como bien sabéis, fascina y no se termina nunca. De los 132 que conforman este grupo, hoy quiero acercaros a este Estado. ¿Y por qué escribo sobre Sonora y no de otro lugar más conocido?, pues precisamente por esto, porque puede sorprenderte y mucho. Imagina visitar el Pinacate y el Gran Desierto de Altar, donde encontrarás vestigios arqueológicos de hace 20 mil años, esta zona es una de las seis Áreas Naturales Protegidas mexicanas nombradas por la Unesco como Bien Natural y esto es sólo un aperitivo.
Esta parte de México, como tantas otras, es rica en historia, cultura y belleza. Tiene contrastes enormes como mar y desierto. Sus ciudades tienen un atractivo especial que doy fe: su gente. El carácter de los sonorenses, entre otras cosas, te enamorará.
Sonora está ubicado a más de mil ochocientos kilómetros de distancia de la Ciudad de México en la parte noroeste del país, pero no hay que asustarse al ver esta cifra, porque el tiempo que se hace yendo en avión desde la capital mexicana son dos horas y media, por lo tanto, sin preocupaciones por la distancia. Como sabemos el país es inmenso, pero como es apasionante, allá que vamos. Siempre cuesta elegir a donde ir entre tantas opciones, pero este Estado, merece la pena descubrirlo por su riqueza histórica, cultural y gastronómica. Solo pensar en comer su deliciosa machaca…. en fin, arranquemos.
Para sentir y ver su mar
En el estado de Sonora se encuentra el Mar de Cortés (Mar de Cortez o Mar Bermejo) uno de los más preciosos de esa parte del mundo, le llaman “el acuario más grande del mundo “y por algo será. Nos vamos directamente a las Playas de San Carlos, y para los que deseen admirar la impresionante belleza de estas aguas, se recomienda subir al Cerro Tetakawi y desde allí tendréis la “Vista al mar más espectacular del mundo. Entrad en el video para que os deis una idea:
Para los yaquis este cerro es el Tákale, que significa “cerro partido”, por la forma de su punta, abierta, como la lengua de una enorme serpiente.
Playas sonorenses

Si se prefiere pasar el día en alguna de sus playas, hay donde elegir, por ejemplo, si nos vamos a la playa de Los Algodones, muy cerca de la ciudad de Guaymas, y de la Reserva de la Biosfera “Cajón del Diablo”, encontraremos las famosas dunas sonorenses, que por eso ostenta el nombre de los algodones, sus aguas son deliciosas, o si nos atrae más por su nombre, podemos elegir la de las Piedras Pintas, ó también otra de las playas la San Francisco o la Piedras Pintas. Pero no nos quedemos parados mirando el mar precioso de Sonora, si lo que queremos es quedarnos asombrados de la diversidad de esta parte del Estado, tenemos que dirigirnos hacia el Estero El Soldado, sus aguas que son un espejo, arrullan a cientos de aves que han elegido esta parte del mundo como su casa.

Estos son los pueblos indígenas existentes actualmente en Sonora.

La riqueza cultural del estado es enorme, y una de sus características es que hasta hoy en día, diversas comunidades indígenas habitan en esta parte de México, lo que hace que la visita sea aún más enriquecedora.
Hace más de doce mil años, diferentes grupos étnicos empezaron a establecerse en la zona. En lugares como Hermosillo, Carbó o Pitiquito, se encontraron puntas Clovis que se usaban para la caza. Cuando llegaron los españoles, los grupos de indígenas presentes eran los mayos, yaquis, seris, pimas bajos, pimas altos, pápagos, ópatas, cucapás y guarijíos. De esos grupos étnicos, algunos viven aún en el Estado de Sonora, según información de la Secretaría de Turismo de este Estado. Los grupos y los lugares en donde están establecidos, son los siguientes: los Kuapak o Cucapá, en San Luis Río Colorado y tienen población también en el municipio de Mexicali, en Baja California y en Somerton, Arizona; los Tohono o’otham, su zona es Plutarco Elías Calles, el Puerto Peñasco, Caborca, Sáric y Altar y además con población en Arizona; los Comcáac o Seris están en Hermosillo y Pitiquito; Los O’ob o Pimas en Yécora; los Makurawe o guarijíos (Álamos y El Quiriego); los Yoeme o Yaqui , en Bácum, Cajeme, Guaymas y Hermosillo y los Yoreme o Mayo en Benito Juárez, Etchojoa, Navojoa y Huatabampo.
Estas son algunas de sus características:
Los Cucapá, Es una etnia binacional emparentada lingüísticamente con los grupos Pai pai, Kiliwa y Kumiai, de Baja California; y con los Javasupai, Hualapai, Yavapai, Mojave y Maricopa, de Estados Unidos. Su nombre se traduce como “que viene”.
Los Mayos, conocidos como Yoremes, provienen de los antiguos pobladores de Huatabampo. Es el grupo más numeroso del Estado, con una población aproximada de 75 mil habitantes. Su lengua está viva. Yoreme significa “el que respeta la tradición”.
Guarijíos: Nacieron como enlace entre los Tarahumaras con los Cahíta. Se dividieron en dos grupos que aún se conservan: los de Chihuahua, lingüísticamente más emparentados con la lengua tarahumara, y los de Sonora, más dependientes del Yoreme.
Kikapú: Son el resultado de un peregrinaje desde la región de los grandes lagos de Michigan, en Norteamérica, hasta el norte de México. Hoy en día, se dedican a fabricar “tehuas”: mocasines de piel de venado curtida y bordada con chaquira.
Yaquis: Es la etnia más representativa de Sonora; se estima que existe una población de 33 mil representantes que se distribuyen en 8 pueblos con sus propios gobernadores. Su historia está cubierta con actos de estoica resistencia.
Pápagos: Se autodenominan “Tohono O’odham”, es decir, “gente del desierto”. Se dedican a la elaboración de figuras de madera tallada, piezas de alfarería y cestas. Actualmente, la tribu habita en zonas desérticas de Sonora y Arizona.
Seris: Los también conocidos como Comca’ac, término que significa “la gente” en lengua seri, son una etnia de reconocida influencia en la región por su apertura cultural. Destacan por las artesanías de fibras, conchas y los palo de fierro que ellos elaboran.
Sonora tiene una gran extensión, limita al norte con Arizona, en Estados Unidos y al Sur con Sinaloa.
Son muchos los atractivos naturales de esta parte de México, pero no se puede olvidar el mencionar a la Sierra Madre Occidental con sus valles y sus paisajes desérticos y las playas paradisíacas.
Guaymas

Visitando la ciudad de los Yaquis, no podemos dejar de visitar la Iglesia San Fernando, muy querida por sus habitantes y feligreses, este recinto es pilar espiritual de los guaymenses. Data de 1850, y fue construida por la comunidad local, y para conocer como viven los guaymenses, hay que pasear por el Malecón Turístico, que es el punto de reunión de las familias. Los artistas del lugar amenizan las calles, pero ojo, son 21 km. lo que mide, o sea que recorrer este paseo marítimo no se hace en un momentin.
Ahora le toca a Hermosillo.

Se le conoce como la Ciudad del Sol, y eso lo dice todo.
En la capital del estado, en el centro histórico, visitaremos la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción, al lado veremos el Palacio de Gobierno, la Plaza Zaragoza, la Plaza Alfonso Vidal y la del Bicentenario, y esto es sólo para iniciar, y como para conocer los sitios hay que brujulear un poco, no puede faltar la visita al Mercado Municipal. Una de las mejores vistas de la ciudad se obtiene yendo al famosísimo Cerro de la Campana que por cierto, se llama así, no porque tenga forma de campana, sino por el sonido que emiten las rocas cuando son golpeadas entre sí.
Y dentro de la ciudad, hay un pequeño pueblo que no se puede olvidar, la Villa de Seris, cuenta con una de las iglesias mas antiguas del municipio. Aquí se venden las “coyotas” más ricas del Estado de Sonora, ¿y qué son las coyotas?. Pues la historia es esta: En la Villa de Seris, que al final es un barrio dentro de la capital sonorense, vivía una mujer que se llamaba Agustina Ariza que estuvo casada con un militar español. En su casa se elaboraba un postre similar a la tortilla mexicana pero iba rellena de piloncillo y horneada con leña, la señora no contenta con hacerlas para la familia solamente, las empezó a compartir con su comadre María Ochoa González, y así empezaron a expandirse por todo el estado de Sonora. Se les conoce como las “Coyotas de Sonora”, una historia simple pero simpática, pero lo mejor será acercarse a probarlas allí mismo.
Para conocer mejor estos Pueblos Mágicos y empezar a preparar nuestras próximas vacaciones, nos podríamos acercar a Barcelona en estos días, ¿os apuntáis? .

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